¡El valor de los valores! #Opinión #RazónTensónCorazón @22Publica

  • Por Alejandro Ruiz Robles
  • Desde pequeños tuvimos la suerte de contar con personas que nos enseñaron con sus palabras y acciones todos aquellos principios, virtudes o cualidades para actuar en sociedad. De hecho, el ideal de cualquier padre de familia era hacer de sus hijos personas decentes, de valores.
  • Lo importante de éstos es que eran comunes a todas las familias y los practicábamos en casa, en la escuela, o en cualquier lugar de nuestra comunidad.
  • De tal manera que vivir acorde con los principios era normal para las personas y no necesitaban invocarlos a cada momento.
  • “Como duele crecer”
  • Según vamos desarrollando nuestro camino, nos damos cuenta de que actuar conforme a estas virtudes no es tan fácil; de tal forma que la rigidez de éstos no siempre resultan prácticos al aplicarlos a nuestras vidas.
  • Y con ello, empezamos a disminuir su exigencia al vivirlos en nuestras acciones; es decir, lo que antes era rígido, lo hacemos flexible para justificarnos.
  • Y tristemente, así se continúa; se empiezan a matizar los valores, de tal manera que lo que antes era negro y blanco, ahora presenta miles de matices en función a lo que nos interesa.
  • “La Teoría de la Relatividad”
  • Y con la aplicación de la relatividad dejamos de lado a su creador Albert Einstein y los valores se hacen acordes a los intereses de las personas. Todo es relativo en función a las necesidades y circunstancias de quien actúa.
  • Con ello, se llega a la conversión de los principios “absolutos” a “relativos” y esto se vuelve una forma de vida.
  • Virtudes tales como la “Honradez” pasan a flexibilizarse tanto que se llegan a escuchar e incluso aplaudir, expresiones tales como “robó … pero poquito”.
  • Los valores que eran un requisito indispensable para tener una sociedad sana de pronto pasan a estar detrás de un nuevo elemento: La Justificación.
  • “¡Tan lejos de las Virtudes, tan cercanos a la Incongruencia!”
  • Y es tal su aceptación social, que de repente justificar los actos en función de los intereses se convierte en una acción compatible con una sociedad cada vez más enferma y alejada de los valores.
  • El honor de vivir acorde a los principios inculcados se convierte en la utilidad que éstos representan a los intereses personales y de ahí, la manera en cómo se apliquen para satisfacer necesidades.
  • Lo que aprendimos con palabras y vivencias en la niñez, desaparece cuando entendemos que nadie lo honra en la madurez.
  • “El Laberinto de la Incongruencia”
  • Y entonces cambian todos los esquemas, las virtudes sólo existen en función de la conveniencia y para exigir al resto.
  • Nos olvidamos de los absolutos y los utilizamos de acuerdo con las circunstancias, de tal manera que todo resulta en función al “cristal con que se mira”. La expresión “… Qué se haga justicia … en los bueyes de mi compadre ….” desafortunadamente, pasa a ser una forma de exigir a los demás lo que no se pretende de uno.
  • El beneficio que se reciben de las acciones no acordes a los principios es plenamente proporcional al tamaño de la justificación que se dará.
  • Y con ello concluimos, los valores viven hasta que los intereses quieren.
  • “¡Es lo qué Es!”
  • Actuar honrando a los intereses y no a los valores con el tiempo nos demuestra que no es una forma de vivir; sino una muestra de la descomposición social que hemos alcanzado.
  • Faltar a la Honradez es “robar”, alterar la verdad es “mentir”, ocultar las cosas para un beneficio propio es “engañar”; y con ello, el diálogo de quien vive de esta manera se convierte en justificaciones que lejos de convalidar su actuar, lo convierte en un vivir de mentira.
  • El ser mitómano pasa a ser una forma de vida y los valores sólo actos aislados que no muestran al ser humano que se pretendió en su niñez.
  • Y con las justificaciones y las incongruencias, encontramos una comunidad decadente que en poco ayuda a la sociedad que deseamos.
  • La doble moral fomentada por las incongruencias y las justificaciones es ahora la realidad con la que vivimos.
  • “… ¡Y ahora! … ¿Quién podrá defendernos?”
  • Y que diéramos por encontrar al Chapulín Colorado como el héroe que aparecía para salvarnos al escuchar este grito en los programas que vimos de niños; pero esto no es posible y desafortunadamente … ¡no hay superhéroes de la imaginación que puedan venir para rescatar los valores perdidos!
  • En ocasiones, buscamos encontrar soluciones en diversos lugares o con personas que llaman la atención por alguna circunstancia, olvidando que la respuesta está en nosotros.
  • Si cada uno cumpliera a cabalidad con los valores que nos enseñaron de niños y que nos mostraron con sus acciones la gente que vivía acorde con éstos, seguramente tendríamos la comunidad que nuestros mayores deseaban para nosotros.
  • Es momento de ser personas de valores y no sólo parecerlas o simularlas.
  • ¡La respuesta a la decadencia de los valores no está en el viento sino en nosotros!
  • “… Y de sus cenizas … ¡Resurgirá!
  • Hoy por hoy, necesitamos personas congruentes que vivan acorde a sus principios. … ¡Bienvenidos los que así quieran vivir y compartir en nuestra comunidad!
  • Basta ver las noticias para saber que será una lucha muy difícil, toda vez que los intereses han aplastado a los valores, pero está en nuestra mano revivirlos y hacerlos un hábito constante en nuestra sociedad.
  • ¡Siendo personas de valores tendremos ciudadanos de valor!
  • “¡Si no vamos con TODO … ¿Cómo viviremos?
  • Si ya vivimos de acuerdo con nuestros principios … ¡Excelente! … ¡Sigamos así!
  • Si no los estamos haciendo o bien, hemos fallado, aceptemos el reto de vivir acorde a ellos e invitar a que otros lo hagan.
  • Vivir con Valores no sólo es por TI … ¡es por todos nosotros!
  • No pretendamos que los demás cambien para nosotros hacerlo; seamos la punta de lanza que muestre el camino a los que han fallado a sus principios e integremos una comunidad ciudadana fuerte.
  • Ya sabemos que es vivir en una sociedad con rasgos de decadencia … pero … ¿Qué tal si hacemos todo por vivir en una sociedad libre de justificaciones?
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  • ¿ACEPTAS EL DESAFÍO DE SER UNA PERSONA DE VALOR 24×7?
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  • Iniciemos el Reto … ¡YO SÍ ME COMPROMETO!
agosto 24, 2020

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