La ambición gubernamental en Tlaxcala #Opinión #ColumnaInvitada

Por: Hiram Benitez Ríos.

La figura perdedora para MORENA en Tlaxcala indiscutiblemente y en resumen a su categoría ciudadana se caracteriza por su falta de Credibilidad y Confianza Ciudadana.

Pareciera que su desorganizado efecto de ambiciones personales ha ocasionado un verdadero hallazgo de mentiras al interior de ese participativo.

Las evidencias son tan claras que lejos de abanderar las buenas causas sociales que en su discurso de toma de protesta el propio Presidente de México, dos años después de su mandato; la militancia tlaxcalteca nunca comprendió las señales de trabajar a favor de las causas sociales; provocando con ello, un desánimo voluntario a tal grado de permitirse, desde la propia dirigencia nacional morenista la aprobación excesiva y deliberada de Lorena Cuéllar Cisneros al Gobierno de Tlaxcala.

Es de entenderse que la propia voluntad mostrada por Cuéllar Cisneros desvió cualquier posibilidad de Unidad, un clasificado que lejos de ayudar sólo provocó » división «.

La naturaleza propia de Morena debió fortalecerse desde su propio origen ciudadano de lo contrario; las realidades para este 21, simplemente dejarán de ser un detonante de haber tomado en serio un proceso amañado y con tintes personalizados, desde la propia dirigencia nacional.

No cabe la menor duda, que las decisiones tomadas por Mario Delgado, Presidente Nacional de Morena sencillamente y en función a sus actos anticipados se consideran para MORENA; él comienzo de su propia tumba.

Las ambiciones dejaron muy por debajo de su propio razonamiento lógico la desunión entre Pensamiento, Ideología, Convicción partidista y Liderazgo de Lorena Cuéllar Cisneros, porque efectivamente NUNCA entendió los mensajes presidenciales.

Al final de cuentas, la Credibilidad para este partido político dejo de ser un Parte aguas para la Democracia a favor de las Familias Tlaxcaltecas.