No me hagan caso, pero parece que el que ya se echó encima a los morenistas de Quintana Roo es el diputado federal de Morena, Luis Alegre #Noticias #TómateloEnSerio #QuédateEnCasa

Por Garmendia

Cuentan que el “endorsment” (dirían los gringos) que dio de facto a Mario Delgado en la carrera por la dirigencia nacional de Morena, prendió las alertas a más de 10 militantes del partido del presidente AMLO.

Y es que hay quienes piensan que precisamente Delgado tendría el apoyo presidencial y hasta el del canciller Marcelo Ebrard (el futuro, le dicen), para dirigir los destinos del partido.

Por ello creen que Alegre pretende dar un albazo y rebasar, eso sí, por la izquierda, a todos los aspirantes a la candidatura a gobernador de Morena, que pelean muuuuuchos suspirantes.
Habrá que ver si Alegre le apostó bien a los momios, o su osadía fractura a Morena y acaba pasándole la factura.

Y hablando de suspirantes a relevar a Carlos Joaquín González como gobernador de Quintana Roo, hay quienes aseguran que un personaje que acaba de llegar como relevo podría dar la sorpresa y convertirse en el caballo negro en la alianza que se ve clavada entre el PAN y el PRD, no solo para 2021, sino para 2022.

Se trata del vocero Carlos Orvañanos Rea, quien está recién desempacado como coordinador general de Comunicación Social del gobierno de Quintana Roo.
Pero no crean que se trata de un improvisado, no señor, el panista ya ha sido delegado en Cuajimalpa, en la Ciudad de México, y ahora, en la pandemia del coronavirus, fue el encargado de difundir las acciones impulsadas por Carlos Joaquín con la nueva normalidad, dentro del programa Reactivemos Quintana Roo.

Desde su llegada hace unas semanas, Orvañanos se ha convertido en la cara visible del gobierno, y hasta ahora que le dio coronavirus al propio gobernador, él ha asumido las funciones de atender los espacios que tenía definidos al mandatario para hablar de la pandemia.

Así que por tablas, no para, y el respaldo, parece que lo tiene… Habrá que ver cómo van las cosas. ¡Al tiempo!

Y si de burlas se trata hacia la población quintanarroense, la que se pinta sola es la jefa de la Unidad de Atención a la Población Vulnerable del DIF Nacional, Rocío Bárcena Molina.

Resulta que la funcionaria firmó un convenio para apoyar programas de salud entre la población en marginación y muy alta marginación, con el DIF estatal.

El apoyo otorgado fue de la grandiosa cantidad de: ¡2.3 millones de pesos! para tres meses.

O sea que si el Coneval no se equivoca, y se tienen en Quintana Roo, al 2018, 538 mil 600 personas en pobreza o pobreza extrema, el “generoso” apoyo del DIF Nacional a Quintana Roo, alcanzará para que cada persona reciba 4 pesos con 27 centavos en esos tres meses… ¡Una fortuna!

Claro, igual que la pobreza franciscana y el austericidio que pregona el gobierno federal.

Fuente: http://aeinoticias.com/?p=136952

julio 22, 2020